El texto de Torrego, nos habla sobre diferentes métodos para solucionar los conflictos que surgen en la escuela y que tanto afectan a la convivencia.
En mi opinión, el modelo punitivo, utilizado desde hace muchos años y aún existente, es el más criticable si lo que pretendemos es erradicar los problemas que van surgiendo entre compañeros. Tiene bastantes limitaciones, ya que lo que se obtiene es una solución inmediata y a corto plazo que no produce ningún aprendizaje en el alumno y por tanto, lo más probable es que se repita y el problema siga existiendo. Basándome en mi experiencia, solo puedo decir que era el más utilizado por los docentes de mi etapa escolar. Su forma de actuar, se reducía, por ejemplo, a darte cuatro voces y hacerte copiar 100 veces la misma frase a lo largo de un folio, algo que a mi parecer no sirve de nada en absoluto.
Pero por otro lado, creo que se ha ido introduciendo cada vez más el modelo relacional e integrado, basado en el diálogo y en intentar modificar esas conductas conflictivas, tratando los problemas desde la raíz y consiguiendo eliminarlos. Creo que es una forma más adecuada para hacer que el alumno se de cuenta del problema y con nuestra ayuda, ser capaz de solucionarlo. Además podemos aplicar el integrado puro, en el que también son los compañeros los que ayudan a los individuos enfrentados a resolver su conflicto de la mejor manera posible, siempre por medio del diálogo. Creo que es un factor social que les beneficia mucho, porque los niñ@s dan mucha importancia a los comentarios de sus compañeros y pueden ser de gran ayuda.
En el centro donde realicé las prácticas, ví un poco de ambos modelos. Pero concretamente en mi aula, la docente utilizaba más el último, preguntando a los alumnos implicados por los echos, si pensaban que estaba bien, llevaba las preguntas hacia los demás, y los niñ@s, aunque estaban en la etapa infantil y eran muy pequeños, realmente se daban cuenta de lo que habían hecho y pedían perdón no por exigírselo,sino porque así lo sentían, y normalmente no volvían a repetir la conducta, e incluso les podías ver jugando juntos a los pocos minutos.
Para finalizar, quiero destacar que la mejor forma de tratar un conflicto entre compañeros, creo que es averiguar el origen y a través del diálogo, buscar la mejor solución posible entre todos, creando un aprendizaje en el alumno que modifique su conducta y consiga una solución más a largo plazo. Y para ello, es importante inculcarles unos valores como la dignidad, el respeto (no impuesto), conociendo a los alumnos, dar otras cosas además de los conocimientos. La autoridad sin reflexión no es la solución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario